Oracion a San Critobal

El santo de los automovilistas


San Cristóbal
Señor mío, concede que mi mano sea firme y el ojo despierto para que ningún hombre por mí reciba daño o sea muerto. Tú me diste la vida: concede que por acto mío no sea tu don divino quitado o mancillado sin remedio.
Protege, Señor mío, del fuego los que conmigo van y de toda calamidad, así te ruego; enséñame a usar del automóvil, para cumplir la necesidad ajena; a no perder tu mundo por deseo insano de velocidad, para que yo así pueda con alegría y amor seguir mi camino.

Amén